martes, 2 de febrero de 2016





CONGRESO: LOS EPISTOLARIOS DE ORTEGA 
Y LAS REDES CULTURALES EUROPEAS Y AMERICANAS
DÍAS 4 y 5 DE FEBRERO



PARTICIPARÁ LA PRESIDENTA DE AMMU, 
MARÍA LUISA MAILLARD, ENCARGADA DE LA EDICIÓN DEL EPISTOLOLARIO ENTRE ORTEGA Y MARÍA DE MAEZTU




PROGRAMA





Los próximos días 4 y 5 de febrero de 2016 se celebrará en la Fundación Ortega-Marañón el Congreso Internacional "Los epistolarios de Ortega y las redes culturales europeas y americanas"
El equipo del Centro de Estudios Orteguianos lleva varios años trabajando en la localización, catalogación y preparación para la edición crítica y anotada de los epistolarios del filósofo José Ortega y Gasset, en su mayor parte inéditos. Uno de los objetivos de este proyecto -financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España- es, a través de los epistolarios, estudiar las "Redes culturales y de socialización y transferencia culturales" para mostrar que Ortega fue un gran "catalizador cultural de España, Europa y América".
A los epistolarios publicados hace tiempo, como Cartas de un joven español -libro que incluye algunas cartas de Ortega a sus padres, a su novia Rosa Spottorno, a Francisco Navarro Ledesma, a Julio Cejador y a Joaquín Costa-, o las correspondencias que mantuvo con Miguel de Unamuno, Gregorio Marañón, Ernst R. Curtius o su traductora alemana Helene Weyl, entre otras, se han sumado recientemente las que ha dado a conocer la Revista de Estudios Orteguianos con Coriolano Alberini y con la revista norteamericana The Dial.

Los investigadores que están trabajando en este proyecto van a presentar en el Congreso importantes novedades relacionadas con los epistolarios y las redes intelectuales europeas y americanas de la primera mitad del siglo XX. La riqueza de estos materiales para el estudio del mundo intelectual de aquel momento histórico en el que se produjeron tantos cambios significativos en la sociedad y en las ciencias y las letras es excepcional. Por primera vez, se presentarán en público materiales desconocidos.

En el Congreso Internacional, participan ponentes que proceden de varias universidades e instituciones académicas españolas y de Argentina, Brasil, Italia, Perú, Polonia y Portugal, que hablarán de las redes intelectuales en torno a Revista de Occidente y otras publicaciones nacionales e internacionales, de temas como la influencia de Ortega en algunos pensadores brasileños, y de la correspondencia que el filósofo mantuvo con Fernando Vela, Miguel de Unamuno, Azorín, Pío Baroja, Gregorio Marañón, María de Maeztu, María Luisa Caturla, Helene Weyl, varios intelectuales portugueses, sus condiscípulos de Marburgo, los etnólogos e historiadores alemanes que inspiraron su libro Las Atlántidas, los argentinos Victoria Ocampo y Coriolano Alberini, sus discípulas de los años 20 y Julio Casares.

El Congreso cuenta con la financiación del Ministerio de Economía y Competitividad, proyecto de investigación "Redes intelectuales y de socialización y transferencia culturales. Ortega y Gasset como catalizador cultural en España, Europa y América", ref. FFI2013-48725-C2-1-P.
 Inscripción: estudiosorteguianos.secretaria@fogm.es






ATENEO DE MADRID, TERTULIA:

TRAS LAS HUELLAS DE MARÍA ZAMBRANO
A LOS 25 AÑOS DE SU FALLECIMIENTO





SÁBADO, 13 DE FEBRERO, A LAS 18:00 H


Participarán en la tertulia María Elizalde Frez, sobrina-nieta del que fue el gran amor de María y que la inició en la poesía, Miguel Pizarro. Héctor Solsona Quilis, filósofo y poeta.
Contaremos también con la presencia de amigos de María, como Alfredo Castellón, cineasta y escritor.

También participará nuestra presidenta María Luisa Maillard, autora de la biografía de María Zambrano, que leerá poemas de Héctor Solsona, y nuestra socia Rosa Mascarell Dauder, que fue secretaria de Zambrano hasta su muerte y que, junto con Mª Luisa Maillard, forman parte de la Fundación que lleva el nombre de nuestra gran pensadora.

A la izda. de María Zambrano, nuestra socia Rosa Mascarell, con Isabel Garía Lorca y miembros de la Fundación Ortega


TRAS LA TERTULIA, A LAS 19:30 H, BAJAREMOS A LA SALA DE EXPOSICIONES DEL ATENEO DONDE ROSA MASCARELL PARTICIPA EN UNA EXPOSICIÓN COLECTIVA ORGANIZADA POR GALLART. HABRÁ UN VINO ESPAÑOL.



Rosa Mascarell, 25 pequeños laberintos en oro, temple al huevo, hilo y lacas







PRÓXIMA TERTULIA LITERARIA AMMU
29 DE FEBRERO, LUNES

LIBRO A COMENTAR



El argumento de Manhattan Transfer, de John Dos Passos.
Es en la ciudad de Nueva York donde transcurre toda la novela. Aunque el autor nunca menciona los años en concreto, por el contexto se deduce que se desarrolla entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, hasta unos años después de terminada la Primera Guerra Mundial. Como toda novela coral, en Manhattan Transfer, publicada en 1925, se narran las historias de un sinnúmero de personajes, pero en una forma entrelazada, pues en algún momento sus vidas coinciden. Tal vez por ello el título de la obra, referida a una estación de tren de Nueva Jersey en la que se hacía trasbordo para dirigirse a Nueva York, por donde circulaban miles de personas de las más disímiles características y cuyo único vínculo es el de encontrarse en un mismo sitio en un determinado momento. Por ello resultaría inútil plantear un resumen completo de la trama. Pudiésemos, sin embargo, partir de un personaje “ancla”, cuya vida se vincula a la de otros varios protagonistas. Este sería Ellen Thatcher, una actriz de Broadway, que tiene la particularidad de ser irresistible para muchos hombres: para su primer esposo, Jojo Oglethorpe, un actor con un temperamento bastante particular; para Jimmy Herf, un joven periodista hijo de una distinguida familia, que se convierte en su segundo esposo; y para George Baldwin (su tercer esposo), un abogado cuyo éxito comienza de manera fortuita y que corona como Fiscal de Distrito. No obstante, el verdadero amor de Ellen es Stan Emery, más joven que ella. Hijo de un rico y famoso abogado, Stan se dedica a la buena vida, por lo que se alcoholiza y termina casado con una muchacha de pueblo. Stan muere en el incendio del pequeño apartamento en el que vivía, dejando a Ellen embarazada. Otros personajes incluyen a Gus McNiel, un repartidor de leche que sufre un accidente, es defendido por Baldwin (como primer cliente de éste) y, a partir de la indemnización va construyendo un imperio y se hace rico. O Congo Jack, un inmigrante francés, aventurero y a la vez generoso, que también amasa una fortuna con el contrabando de licor.
El trasfondo de Manhattan Transfer, de John Dos Passos.
Esta maraña de historias entrecruzadas nos permite deducir que el protagonista de la novela es realmente la ciudad de Nueva York, como una especie de colmena en la que es imposible distinguir individualmente a sus miembros, pero que agrupados adquieren una vida propia. Aunque hablamos de la Nueva York de principios del siglo XX, impresiona cómo, si sólo cambiásemos algunos detalles típicos de esa época, las situaciones se mantendrían totalmente actuales. Así, resalta la importancia del dinero y la búsqueda desaforada de éste por parte de varios de los personajes; o el deseo de fama y reconocimiento, que atrae a los aspirantes a artistas; y la superficialidad y el egoísmo como un elemento común. Pero, especialmente, hay una característica que está presente con mayor fuerza en todos los protagonistas de la novela: ninguno es feliz, ninguno consigue lo que realmente desea.
La técnica y el estilo de Manhattan Transfer, de John Dos Passos.
Una de las principales característica de Manhattan Transfer es su estilo narrativo. Aunque Dos Passos utiliza como base la técnica del narrador omnisciente, la combina con una gran cantidad de diálogos de los personajes, que explican más de lo que aquel puede contar. Sin embargo, lo más original es que no constituye una narración lineal, ordenada, sino que va mezclando párrafos en los que entrelaza partes de la vida de los diferentes personajes, una especie de collage que servirá de inspiración a otros escritores posteriores, y en la que intercala también noticias de periódicos o reflexiones personales de los protagonistas, por ejemplo. Se trató de una innovación muy aplaudida por la crítica y que llamó la atención de los lectores, al punto de convertirse en un best seller en la época de su publicación y hasta varios años más tarde.

Rómulo Parra – Experto en libros





JOHN DOS PASSOS


Nació el 14 de enero de 1896 en Chicago(Estados Unidos).Fue hijo ilegítimo de un abogado que, además de escritor, alcanzó una fortuna considerable. Hasta que tuvo quince años estuvo usando el nombre de John Madison.

Viajó junto a su madre a Europa varias veces educándose en colegios de prestigio. Asistió a la Universidad de Harvard donde cursó estudios de Arquitectura. Durante la Primera Guerra Mundial trabajó como conductor de ambulancias en Francia. Finalizada la guerra viajó a España, México y París, ciudad donde frecuentó el círculo de Gertrude Stein, escritora que bautizó al joven grupo de narradores norteamericanos como "la generación perdida". Sus impresiones sobre España las recogió en Rocinante vuelve al camino (1922). Su experiencia bélica le sirvió como inspiración de su primera novela, Iniciación de un hombre: 1917 publicada en 1920. El éxito de crítica y público le llegó con su segunda novela Tres soldados (1921), un relato antibelicista. Una de sus novelas más populares fue Manhattan Transfer (1925), en la que ofrece una visión de la vida de Nueva York entre 1890 y 1925. Tras ésta aparece una trilogía llamada USA (publicada conjuntamente en 1938), formada por El paralelo 42 (1930), 1919 (1932) y El gran dinero (1936). Después viajó por Europa, Oriente Próximo y Marruecos como periodista para escribir posteriormente una nueva trilogía Distrito Columbia, formada por Hombre joven a la aventura (1939), El número uno (1943) y El gran proyecto (1949). Obras en las que expresa su desilusión política. En 1961 publica la novela Mediados de siglo, en la que vuelve a la técnica que inició con Manhattan Transfer para aportar su visión sobre la posguerra en Estados Unidos.





MUJERES QUE LEEN


Pieter y David Oyens, los gemelos pintores (1842 Amsterdam)

Discutiendo con su marido en la cocina cierto día, la mujer de David Oyens le preguntó si podría decir a su hermano gemelo, Pieter, que no viniera tanto a su casa, que respetase su intimidad. En realidad, la mujer no sabía que estaba hablando con Pieter, no con su marido David. Los gemelos Oyens eran idénticos hasta tal punto que aún hoy resulta muy difícil saber cuál de los dos pintó una u otra obra, en especial porque en ocasiones ambos intervenían sobre el mismo lienzo y gustaban de firmar con frases del tipo "El gemelo Oyens, el de la derecha".







ENHORABUENA!!






La madrileña Sofía Barroso ha sido proclamada como mejor recepcionista del mundo




Sofía Barroso, la nueva ganadora mundial, es diplomada en Turismo y máster en Dirección Comercial y Marketing con seis años de experiencia en el sector, tres trabajando en el Cumberland Hotel de Londres y desde hace dos en el Villa Magna de Madrid. Nuestra española fue elegida entre quince candidatos de hoteles tan emblemáticos como el Burj Al Arab de Dubái, el Baur au Lac de Zúrich o el Ritz Carlton de Singapur. Sofía se irá a París a realizar un Máster en hostelería, valorado en 3.000 euros, para perfeccionar todavía más sus dotes de recepcionista.








Carolina Marín, Campeona del Mundo de Bádminton

Repite oro en el Mundial de Indonesia
Oro que promete oro en los Juegos de Río 2016. 




jueves, 7 de enero de 2016


MUY FELIZ 2016 !!

Keep it classy, by Nicolas Monterrat


ESTAMOS DE VUELTA...






FRANCISCO GINER DE LOS RÍOS
"EL PRIMER ESPAÑOL MODERNO"


En 2015 se cumplen cien años de la muerte de Francisco Giner de los Ríos, «el primer español moderno», en palabras del hispanista inglés John Brande Trend. Para conmemorar este centenario, la Fundación Francisco Giner de los Ríos (Institución Libre de Enseñanza) en colaboración con otras instituciones como Acción Cultural Española (AC/E), la Fundación Sierra-Pambley, la Fundación Estudio, la Residencia de Estudiantes o la Fundación Ortega-Marañón, está trabajando en un programa multidisciplinar con el objetivo de conmemorar el arraigo y la vigencia de su legado intelectual. Una de las principales actividades es la exposición que coorganiza con AC/E bajo el título Giner de los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza (1839-1915), dedicada a su trayectoria personal y a la de su principal obra, la Institución Libre de Enseñanza.


EXPOSICIÓN
 GINER, EL MAESTRO DE LA ESPAÑA MODERNA

Fundación Francisco Giner de los Ríos (Institución Libre de Enseñanza)
(Hasta el día 10 de abril, 2016)

C/ General Martínez Campos, 14, de Madrid


A. PILAR RUBIO ( Asociada de AMMU)

EL SUEÑO DE GINER: regenerar España a través de la educación

Apuntes sobre las exposiciones Giner, el maestro de la España moderna y
Mujeres en vanguardia. La Residencia de Señoritas en su centenario

Dos exposiciones brillan con luz propia en la oferta multicultural de Madrid: Giner, el maestro de la España moderna y Mujeres en vanguardia. La Residencia de Señoritas en su centenario. Visitar ambas permite adentrarse en los lugares emblemáticos en los que se gestó la modernización cultural de España y conocer a los protagonistas de tan magnífica aventura.

En un sentido cronológico, interesa ver primero Giner, el maestro de la España moderna, exposición que se exhibe en la Fundación Francisco Giner de los Ríos (Institución Libre de Enseñanza), sita en la calle General Martínez Campos, 14, de Madrid, y que se puede visitar hasta el día 10 de abril de 2016.

Decía Antonio Machado que Giner fue el primer español moderno, un maestro que soñaba con un nuevo florecer de España. Giner tenía un proyecto: regenerar España a través de la educación. Enfrentarse a esta tarea modernizadora exigía un gran esfuerzo y un batallón de aguerridos entusiastas que creyeran, como Giner y su alumno aventajado Manuel Bartolomé Cossío, que el problema de España era cada vez más un problema de educación. Este es uno de los grandes pilares de la muestra.

En la primera parte de la exposición se revelan los orígenes de la Institución Libre de Enseñanza, símbolo de la libertad intelectual y un laboratorio de innovaciones pedagógicas. Institución fundada por Giner y otros catedráticos afines, defensores de la libertad de cátedra, y que representó la vanguardia de la educación en España. Diversos documentos atestiguan que bajo el paraguas de la ILE se creó en 1907 la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) con el objetivo de sufragar el aislamiento de la ciencia española, así como la fundación de la Residencia de Estudiantes en 1910, y de la Residencia de Señoritas en 1915, hechos que entroncan ambas exposiciones, puesto que Mujeres en vanguardia conmemora el centenario de la creación de la Residencia de Señoritas.

En la muestra Giner: el maestro de la España moderna, se advierte que el problema de España hundía sus raíces en la noche de los tiempos: una caricatura de la reina Isabel II nos recuerda la España de “pan y toros” que inspiró un poema a la poeta romántica Carolina Coronado allá por 1846, como protesta a un gobierno que promovía la inauguración de plazas de toros a lo largo del suelo patrio mientras las escuelas infantiles no eran suficientes y, por tanto, una gran parte de la población española era analfabeta.

La exposición demuestra que Giner y los suyos no se resisten. En el camino al futuro se atisba la sociedad del conocimiento. Los focos de modernización científica y cultural del primer tercio del siglo XX relacionados con la ILE: la JAE, la Residencia de Estudiantes, la Residencia de Señoritas y el Museo Pedagógico dan sus frutos. En un paso adelante, se gesta el proyecto de concebir la cultura como un patrimonio común. El proyecto se concreta en la creación de las Misiones Pedagógicas, dirigidas por M.B. Cossío para llevar la cultura al mundo rural. Las Misiones, que tuvieron su auge entre los años 1931 y 1936, movilizaron a un batallón de profesionales de la talla de María Zambrano, María Moliner, Maruja Mallo, Antonio Machado, Federico García Lorca, Luis Cernuda, Miguel Hernández, Alejandro Casona y Ramón Gaya, entre otros, quienes dejaron su impronta en las Bibliotecas y Museos circulantes de las Misiones y en el teatro de la Barraca, dirigido por García Lorca. Los aguerridos voluntarios fueron denominados por Juan Ramón Jiménez los “marineros del estusiasmo”.

Ese faro modernizador que alumbró España se apagó cuando la Guerra Civil española tamborileó en el horizonte; después vendría una etapa oscura de niebla y de silencio; también de exilio.

La exposición se antoja breve para un espíritu ávido de sabiduría. Aún queda tiempo para revisar los documentos, las fotos, los óleos o las frases de personajes relevantes de la Historia de España. Los documentos han sido aportados, fundamentalmente, por la Fundación Giner, la Residencia de Estudiantes, la Fundación Ortega-Marañón y la Biblioteca Nacional.

Uno de estos documentos, el “Boletín” de la ILE, su órgano de difusión, recoge artículos de Juan Ramón Jiménez, de Emilia Pardo Bazán, de M. B. Cossío, etc., junto a textos de autores extranjeros, como María Montessori, Bertrand Russell, Tagore o H. G. Wells.

Como si de un “Museo del pueblo” se tratase, los documentos se alternan con obras de pintores y escultores españoles: Sorolla, Mariano Benlliure, o A. Alfaro, alumno de María Moliner en la Escuela Cossío, fundada en Valencia e inspirada en la ILE.

Si Unamuno decía que Giner era “el Sócrates español”, porque obligaba a pensar, Ortega subrayaba que seguir a Giner era seguir hacia adelante. El sueño de Giner se vio cumplido en ese caminar cuando la Residencia de Estudiantes, convertida en una ventana abierta al extranjero y a las novedades de otros países, recibió en sus aulas a Howard Carter, quien relató su descubrimiento de la tumba de Tutankamón, o al Nobel Albert Einstein, quien explicó a los oyentes su teoría de la relatividad.

En este camino hacia el futuro, hacia la sociedad del conocimiento, modernizando España a través de la educación, la naturaleza ocupaba un papel muy importante. Por eso, en la exposición abundan los paisajes de autores españoles como Sorolla, Benjamín Palencia o Darío Villalba, que ilustran las colonias de verano que la ILE y el Museo Pedagógico organizaban para sus alumnos. Sorolla fue amigo de Giner, y vecino, pues fijó su residencia en la misma calle de la Institución. Al contemplar su obra “Guadarrama desde la Angorilla”, el visitante puede imaginar el paisaje que veían los alumnos en sus excursiones.

Antes de cerrar la puerta a la exposición de Giner, conviene reparar en los retratos de Emilia Pardo Bazán, quien dijo que Giner era feminista y que gracias a él conoció la obra “La esclavitud femenina”, de Stuart; o en los de Concepción Arenal, Besteiro, Cossío, Fernando de los Ríos, Jiménez Fraud y otros muchos personajes, quienes parecen decir, parafraseando a sus contemporáneos, que “conocer a Giner es aprender a ser mejores”.

Al enfilar el camino de la Colina de los Chopos, ya en la Residencia de Estudiantes, la exposición Mujeres en vanguardia, recuerda, de alguna manera, la muestra de Giner, pues uno de sus pilares

es “La educación de la mujer y la ILE”. La exposición, ubicada en la Residencia de Estudiantes, calle Pinar, 21-23, de Madrid, se puede visitar hasta el 27 de marzo de 2016.

La muestra recuerda la historia de la Residencia de Señoritas, de la mano de María de Maeztu, nombrada directora de la Residencia el año de su creación, 1915. María ejerció sus funciones en contacto permanente con Alfredo Jiménez Fraud, director de la Residencia de Estudiantes, y con José Castillejo, secretario de la Junta de Ampliación de Estudios (JAE). María fue alumna de Unamuno y de Ortega y Gasset. Al ser becada por la JAE pudo disfrutar de una institución pionera en el fomento del acceso de las mujeres a los estudios superiores y a la investigación. La serenidad y la mirada inteligente de María quedan plasmadas en un bello retrato, realizado por su hermano Gustavo de Maeztu y titulado “Mi hermana María”.

A lo largo del recorrido de la exposición, el visitante puede escuchar la voz de las protagonistas de la Residencia de Señoritas y percatarse de la cantera de mujeres que se forjó en sus aulas, en su Biblioteca, en su Laboratorio...; un ramillete de mujeres que constituyó la vanguardia de un nuevo modelo de mujer independiente, profesional y avanzada para la época, un modelo de mujer adelantada a su tiempo.

La Residencia de Señoritas contó con el apoyo del International Institute for Girls in Spain, con el que se firmaron acuerdos y se concedieron becas de intercambio en colleges femeninos norteamericanos. Y en sus aulas se gestó el Lyceum Club y la Asociación Universitaria Femenina.

Abundantes documentos y fotos recuerdan el paso de personas relevantes por la institución, así como la muestra de algunas de sus obras. Es el caso de María Zambrano, quien impartió clases de Filosofía en la Residencia, junto a Julián Marías. También podemos ver la obra “Égloga” de la residente Alfonsa de la Torre, o “Mi diario”, de María Sánchez Arbós. Además de las fotos de Josefina Carabias, Zenobia Camprubí, o la huella de Concepción Arenal y de Emilia Pardo Bazán. La impronta de Emilia y su imagen rompedora se presenta ante los ojos del visitante en la pintura “Lección sobre historia francesa moderna”, inspirada en la conferencia que sobre el tema dio la autora en el Ateneo de Madrid.

Otras obras guían el recorrido a lo largo de la exposición, como el óleo “Mi mujer y mis hijos”, de Joaquín Sorolla; o “La Verbena”, de Maruja Mallo, así como sus “Estampas”. Maruja fue becada por la JAE y profesora de dibujo cuando la institución captó alumnas externas.

Algunos de estos documentos, fotos y obras se encuentran habitualmente en la Biblioteca Nacional, en la Fundación Ortega-Marañón, en la Residencia de Estudiantes o en el Museo Lázaro Galdiano y es una suerte tener la oportunidad de verlos reunidos en este merecido homenaje a las personas e instituciones que velaron por el derecho a la educación, por los derechos de las mujeres y por la igualdad; derechos que hombres y mujeres vinculados a la ILE habían expuesto ya en los Congresos pedagógicos de 1882 y de 1892.

Pero, de nuevo, la Guerra Civil española tejió sobre la Residencia una niebla de silencio.

N. de A.: Las exposiciones pasarán, pero en nuestra retina quedará el recuerdo. Y si el olvido anida en nuestra mente, siempre tendremos la oportunidad de evocar pasajes, episodios, personajes, desgranados en varias biografías de la colección de mujeres ejemplares de Eila y AMMU. Baste recordar Vida de María de Maeztu, de María Moliner, de Emilia Pardo Bazán, de María Sánchez Arbós, de Alfonsa de la Torre, Clara Campoamor, Soledad Ortega o de María Zambrano, donde, al hilo de la vida de estas mujeres, se pone de manifiesto el sueño cumplido de la Institución Libre de Enseñanza


EXPOSICIÓN
MUJERES EN VANGUARDIA
LA RESIDENCIA DE SEÑORITAS (1915-1936)
 EN SU CENTENARIO

 Residencia de Estudiantes (Hasta el día 27 de marzo, 2016) 
C/ Pinar, 21-23 - Madrid


sábado, 5 de diciembre de 2015


DAMOS LA BIENVENIDA A CENTRAL LIBRERA DE FERROL




Podéis encontrar nuestras biografías de mujeres relevantes en la librería CENTRAL LIBRERA, de Ferrol – A Coruña.




CENTRAL LIBRERA es una librería familiar, situada en la ciudad gallega de Ferrol (A Coruña). El equipo de Central Librera ofrece el mejor servicio a los lectores en Galicia y en otras partes del mundo. Tiene una larga tradición; desde 1950, el año de su fundación, apuestan por un servicio excelente y por la especialización. Su  actividad principal es la venta de libro nuevo, con las siguientes especialidades: náutica, libros técnicos, literatura en gallego y español, libros de texto y papelería.


Son una librería con arraigo local y enfoque internacional.


C/Dolores nº2
15402, Ferrol
(+34) 981 352 719














FELICITAMOS A DOS NUEVAS CAMPEONAS ESPAÑOLAS


Foto Marca

MÓNICA GIMENO

CAMPEONA DE EUROPA DE PATINAJE ESTILO LIBRE 




Foto Marca

MARÍA BERNABÉU 

SUBCAMPEONA MUNDIAL DE JUDO  


MUCHAS FELICIDADES A LAS DOS

¡¡SOIS TODO UN EJEMPLO!! 










CENA DE NAVIDAD DE AMMU


DÍA 11 DE DICIEMBRE, 21:00 H





C/ Alfonso XII, Nº 4 - Madrid




TERTULIA LITERARIA


Con gran afluencia de asistentes tuvo lugar el pasado 27 de noviembre, la tertulia dedicada a Carmen Martín Gaite, en la que Natalia Velasco, autora de nuestra próxima biografía sobre esta escritora, hizo una brillante introducción.


PRÓXIMA TERTULIA JUEVES 22 DE ENERO
LIBROS A COMENTAR:



En Léxico familiar (1963), su obra más admirable, leída hasta la saciedad en varios idiomas desde su aparición, se reúnen las razones de la narrativa entendida como catarsis y las pequeñas virtudes del narrador de raza que no necesita de alardes técnicos o laberínticas intrigas para ganarse a un lector que ella convierte párrafo a párrafo en su compañero de viaje, en su amigo invisible. La vasta cultura de Natalia Levi, de otro lado –nacida del entorno familiar, de su esposo Leone Ginzburg, incansable antifascista turinés, y de Cesare Pavese y sus amigos de la editorial Einaudi, en la que trabajó tantos años– no la condujo a la hojarasca retórica, sino al esmero de querer narrar acariciando los detalles y haciendo de su entorno cotidiano y de su universo emocional un lugar que el lector, sin saber muy bien cómo, hace suyo. Pertrechada con infinitas lecturas de Proust, heredadas de su mamá, que le dieron el tono intimista y los mecanismos de la memoria afectiva, Ginzburg relata aquí su infancia envuelta en la vida cotidiana de una familia judía y antifascista en los tiempos revueltos de Mussolini y la tiranía nazi en que la ideología pudo con la vida humana. Luminosa en algunas páginas llenas de griterío y de color, esa infancia se oscurece en otras por la rigidez con la que Beppo Levi, su padre agridulce, ateo y librepensador, conduce su educación y la de sus hermanos. Y llegado el momento de los sombríos episodios del destierro a los Abruzzos con Leone y sus niños pequeños, la muerte del marido en la cárcel de Roma o el suicidio de su amigo Pavese (“Había hablado durante años de suicidarse. Jamás le creyó nadie. Cuando los alemanes invadieron Francia y venía a vernos a Leone y a mí comiendo cerezas, ya hablaba de ello”) la obra podría adquirir unos tintes melodramáticos que Ginzburg evita siempre desde la contención narrativa.Léxico familiar teje con palabras un tapiz sentimental que en ocasiones avanza parsimonioso porque conviene elegir adecuadamente la palabra que mejor convenga en cada encrucijada del recuerdo. Se diría que las palabras de Ginzburg saben que están ahí, en las líneas de la página, cumpliendo a rajatabla con su papel trascendente y testimonial. En las palabras que un día se escucharon o se pronunciaron, como en las imágenes o en los olores, se agazapa nuestro pasado, y ellas parecen determinar el paso del tiempo y nuestra propia identidad. Así, en “Las relaciones humanas”, uno de los ensayos recogidos en su célebre Las pequeñas virtudes (1962), que habría que entender como un texto a todas luces precursor de su novela Léxico familiar, la autora de Nuestros ayeres (1952) escribe que “entramos en la adolescencia cuando las palabras que se intercambian los adultos entre sí nos resultan inteligibles”. El tejido verbal de las palabras sustenta el tejido social de las relaciones personales (“en el centro de nuestra vida está el problema de nuestras relaciones humanas”, señala en su ensayito de Las pequeñas virtudes), y es en la infancia cuando se aprende esta lección que Ginzburg ilustra en Léxico familiar, un ejercicio narrativo de autobiografía que su autora, sabedora de las traiciones de la memoria y de aquella máxima que Gabo no se cansa de repetir –a saber, que la vida no es como la vivimos sino como la recordamos, y el recuerdo bebe del mismo venero que la imaginación– arrima a la ficción subrayando que “sólo he escrito lo que recordaba. Por eso, quien intente leerlo como si fuera una crónica, encontrará grandes lagunas. Y es que este libro, aunque haya sido extraído de la realidad, debe leerse como se lee una novela”. Las anécdotas y vicisitudes aquí narradas de sus hermanos, de los Balbo, de las charlas en el Café Platti de Turín, frente a Einaudi, de su amiga Lisetta (que “no había cambiado demasiado desde la época en que montábamos en bicicleta y me contaba las novelas de Salgari”), de sus hermanos Gino o Mario con trajes nuevos del sastre Maccheroni, de su tío Silvio musicando poemas de Verlaine, se dan la mano con las de Madame Verdurin, Odette o monsieur Swann. Ginzburg, esa voz atormentada y sutil que atesora buena parte de la grandeza narrativa de la literatura italiana contemporánea, aprendió de sus inicios neorrealistas y se convirtió en una retratista excepcional que fotografía con palabras con tal precisión que llegamos a pensar que formamos parte de la imagen que leemos, y que también nosotros recordamos haber visto cómo “a medianoche, Pavese cogía su bufanda del perchero, se la echaba rápidamente al cuello y cogía el abrigo. Se iba por la avenida Francia, alto, pálido, con las solapas levantadas, la pipa apagada entre sus dientes blancos, su paso largo y su huraña espalda”. Léxico familiar, novela de poderoso magnetismo, resulta una amalgama de fraseos simples, palabras justas, irónicas sutilezas y proustianas banalidades aparentes que en realidad recrean la psicología de todo un mundo, costumbrismo en el más alto sentido de la palabra, terrores personales que menguan cuando se narran, la música callada de un debate insinuado entre el valor de la acción y el valor de la palabra (estás páginas son también las memorias de una mujer de acción y de palabra) o una reflexión no confesada acerca de la soledad y del diálogo con uno mismo a través del acto de escribir.





Más allá de su posición central en la cultura italiana de la segunda mitad del XX, leyendo manuscritos de Calvino, Primo Levi o Elsa Morante, coetánea de Bassani y actriz enEl Evangelio según San Mateo de Pasolini, no existe duda de que las musas del arte le concedieron el don de la palabra, que ella supo enseguida aplicar con esmero a la tarea de escribir para sentirse viva, en realidad para confesar que ha vivido, y confesárnoslo de la mano del discreto encanto de la autobiografía que siempre acompañó su obra, desgarradora, porque vivió un infierno, y a un tiempo entrañable, porque escogió contárnoslo con una afectividad redentora, con las palabras convertidas en un cielo protector.


LETRAS LIBRES







Franz Hessel fue uno de los grandes practicantes y defensores de ese programa que los surrealistas denominaron “deriva”. Como explica José Muñoz-Millanes en el prólogo “este peculiar modo de moverse por la gran ciudad se define por vía negativa. El moderno flâneur no merodea por las afuera de las ciudades en busca de la naturaleza, ensimismado, inmerso en sus pensamientos, como el paseante solitario de Rousseau o del romanticismo. El moderno flâneur está volcado hacia lo que lo rodea, pero no hacia lo aparente: lo exótico, lo pintoresco que llama inmediatamente la atención de los turistas. Ni tampoco hacia lo monumental o lo destacado que arrebata a los historiadores y a los estudiosos del arte”.

Se trata, como el propio Hessel dice, no de pasear para percibir la ciudad, sino de caminar tras un rastro: el del pasado en el presente. Y al mismo tiempo, el del propio presente que pasa desapercibido para la mayoría de los ciudadanos: personas ajetreadas que en su ir de acá para allá a toda prisa apenas tiempo de fijarse en los detalles. Y es que para ser un flâneur moderno es condición primera y necesaria, dice el autor de Paseos por Berlín, estar desocupado. O al menos, pasear sin rumbo fijo, dejándose llevar por la curiosidad y las emociones. En suma, caminar a la deriva.  Algo que, como Hessel dice, le convierte en seguida en un bulto sospechoso para la mayoría ajetreada de las calles.
Como también se apunta en el prólogo de esta novela: “Todo lo que Hessel considera elementos de a lectura que el flâneur efectúa del exterior de la ciudad (los gestos, las modas, las fachadas, las estatuas, las verjas [...]) adquiere un ambiguo carácter de interior porque, al igual que los muebles y accesorios de las casas, se le ofrece cargado de tiempo: constituye una multitud de lugares vividos donde ha quedado depositada la memoria impersonal, colectiva, de la ciudad”
Mitad cuaderno de viaje, mitad reflexión sobre el proceso de cambio de una ciudad entre dos crisis (el Berlín de la República de Weimar), estos “Paseos por Berlín” requieren del lector el  mismo ritmo de paseo y la misma desocupación con que fueron escritos, así como un semejante amor por los detalles, por la pequeña historia y por la ciudad recóndita.
Quizás uno de los más notables ejemplos (el mejor, sin duda, fuera de Francia) de la literatura de la deriva, y de lo que se ha dado en llamar psicogeografía, esta obra de Hessel es producto no sólo de una estética, sino también de una política que hoy, en plena fiebre por el movimiento y en el mayor momento de los no-lugares, nos puede parecer lejana, pero que no puede dejar de conectarnos con ese viejo, gratuito y social placer del paseo, de la deriva.

Mundo Crítico Revista Literaria y de Pensamiento Crítico





PRESENTACIÓN DE NUESTRA BIOGRAFÍA Nº 30
¡ YA A LA VENTA! 


EN I.E.S. JUAN DEL ENZINA, LEÓN



De izda. a dcha.: Manuel González Alfayate, Simón Valcárcel (autor de la biografía), Susi Álvarez,
María Luisa Maillard y Amelia del Caño





ÁRBOLES SAGRADOS


El pasado 25 de noviembre, en la galería ACERVO de Madrid tuvo lugar la presentación del último trabajo de la artista y asociada de AMMU, Rosa Mascarell: Árboles Sagrados.


Una exquisita labor de recreación artística plasmada en una serie de obras inspiradas en las ilustraciones de diversos Códices Medievales sobre los Comentarios al Apocalipsis de San Juan del Beato de Liébana (S. VII).



Palmera

Árbol. Códice de San Andrés del Arroyo.



Árbol de la Jerusalén celeste


Árboles. Códice de San Andrés del Arroyo.